Charlando con Borja Cortina

Hay veces que me da por alterar el uso habitual de las cosas y buscar campos impensables y remotos donde aplicarlos. La mayoría de las veces “estas ideas originales” terminan en desastre absoluto. Otras veces, como por arte de magia, de la chistera sale algo que que me hace pensar ¡voila, lo tengo, y mola! Tuve esa sensación cuando se me ocurrió combinar (nunca mejor dicho) el mundo de la coctelería con el de la jabonería. Inspirándome en los aromas de deliciosos combinados, he elaborado mi paleta de jabones particular, uno para cada ocasión:

  • Jabón Mojito con un toque exfoliante de azúcar moreno con aromas a hierbabuena y lima para las duchas rápidas de las sofocantes tardes de verano:
  • Jabón Gin Tonic, con aromas de enebro y lemongrass e incrustaciones de jabón de naranja para un baño relajante y espumoso de sábado noche:
  • Jabón Bloody Mery con sal, aceite de tomate y un toque de aceite esencial de pimienta para momentos de depilación rápida de urgencia
  • Jabón Mimosa con aceite de pepita de uva, aceite esencial de naranja y un toque de azúcar para las duchas diarias.

Paradójicamente, he de reconocer que no soy muy de espirituosos, pero de vez en cuando, reconozcámoslo, una buena copa te alegra el alma y un buen jabón el cuerpo. Reconozco también que nací con el morro fino y una copa en vaso de tubo con una rodaja de limón no me dice gran cosa. Igual que con los jabones, me gustan los copazos bien puestos, no tanto por floritura y paraphernalia sino porque detrás llevan una historia, un estudio y mucho mimo. Así es cómo los prepara Borja Cortina en su rincón Varsovia, en Gijón. Su saber hacer le ha llevado a ser el ganador de la edición 2015 de la World Class Competition, galardón que reconoce al bartender que mejor prepara los cócteles en España.

borja-cortina-sirviendo-un-coctel

Borja Cortina tras la barra del Varsovia

Hace unas semanas, tuve el privilegio de charlar con Borja y me contó muchas cosas interesantes que he querido compartir aquí:

Igual que en la jabonería, el olfato tiene mucha importancia en la coctelería. Según Borja, todo cóctel debe tener aroma, y si no es agradable o es inoloro, estará cojo. El segundo contacto que tenemos con el trago, después de la vista, es el olfato y eso condiciona al coctelero a la hora de crear.Le gusta evocar lugares o sensaciones jugando con el olfato, tanto en el cóctel, como en el entorno del cóctel.

Me atrevo a decir que el alma mater del Varsovia es una persona ecléctica y sus influencias son bastante dispares. No se ciñe a un único referente, pues ancha es Castilla y hay mucha gente a la que admirar por distintos motivos: técnica, formulaciones, el estilo o su locuacidad. Como inspiración la cocina, un perfume, una canción, un paisaje, una historia… aunque el mar y sus historias le gustan especialmente.

Le pedí a Borja dos repuestas para dos preguntas que estoy segura nos inspirarán:

  • ¿Cuál es tu coctel favorito?
  • No tengo un solo coctel favorito. Como los perfumes, cada momento requiere uno diferente. Pero me gustan mucho el old fashioned, el gimlet… un old fashioned con un poco de chocolate… hummm
  • ¿Con qué cóctel y con qué jabón acompañarías un baño de burbujas relajante?
  • Con un cóctel de entrada dulce, con un toque amargo y quizás alguna nota especiada. Un jabón y balsámico a la vez, con un toque cítrico y una mezcla de hierbas…

¿No es mal plan, verdad?

Borja se zambulló en la aventura coctelera hace nueve años con las ansias de ofrecer algo distinto a sus clientes y diferenciarse del resto de locales de su entorno. ¡Y vaya si lo consiguió! Os recomiendo que os adentréis por las rojas puertas de grandes ventanales del Varsovia, elijaís un cóctel de su carta y disfrutéis de su baño de aromas mientras contempláis el mejor cuadro del mundo, el mar cantábrico que va y viene con sus olas…¡mixología en estado puro¡

Varsovia
Calle Cabrales, 18, 33201 Gijón, Asturias, España

 

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