Planteo un pequeño experimento sobre olores, recuerdos y lugares. ¿A qué huele nuestra casa? ¿Cómo percibimos esos olores cuando estamos lejos? ¿Cuando viajamos descubrimos nuevos olores? En este post recopilo las respuestas a estas y otras preguntas compartidas por personas que por motivos laborales viven lejos de su lugar de nacimiento. Como podréis adivinar por el título, esta es la segunda parte que sigue a este post (donde explico en detalle las razones y el por qué de este «ejercicio»). Una segunda parte que es buena, muy buena, requete-buena gracias a las contribuciones de:

Aynoa – Quique 

Preguntas formuladas

  1. Nombre del lugar donde has crecido o aquel que calificas como tu hogar.
  2. Desde donde estás ahora, ¿podrías describir o definir en palabras el olor de tu lugar de origen? ¿crees que la percepción de esos aromas u olores cambiará o cambia cuando regresas/regreses?
  3. Nombre del lugar de residencia actual.
  4. ¿Con qué aromas y olores identificas la ciudad/pueblo/país en el que resides en estos momentos?
  5. ¿Podrías nombrar nuevos olores que hayas descubierto en tu estancia en ese nuevo lugar? Olores cuya existencia desconocías y que de repente han empezado a formar parte de tu “paleta de olfativa”.
  6. Cualquier contribución espontánea que complete tus respuestas será más que bienvenida.

Aynoa y Quique (Madrid, Logroño – Exeter, Inglaterra)

Aynoa

aynoa Quique y MilkaMadrid me huele un poco (y más ahora cuando vuelvo fíjate…) a contaminación, un poco a cenicero y eso que yo fumo. Como recuerdo agradable me vienen más imágenes que olores y la primera que se me ha venido a la cabeza es la calle Corazón de María, con sus terrazas, los sonidos de las copas y las risas de la gente… El olor que me recuerda a hogar es el Musk, mi madre siempre ha usado colonias de Musk. Y a día de hoy me encanta utilizar esa esencia en mis perfumes (digo yo que será porque me recuerda a ella ). El recuerdo olfativo más fuerte que me ha venido de mi infancia es a vino. Mis abuelos vivían en un pueblito pegado a Logroño y tenían una bodega en el sótano de su casa donde hacían su propio vino. Allí pase momentos muy agradables con mis padres y nada me gustaba más que bajar a la bodega y tomarme un vasito del mosto de mi abuelo y un plato de jamón. Nunca un jamón me ha sabido tan bueno (fuera el que fuera) y sé que era por el olor de la bodega. También me ha venido a la cabeza el olor de la casa de Isabela (amiga de la infancia). Me resulta muy difícil definirlo, pero era un olor muy concreto. Suave… que me hacia sentir súper a gusto. Es posible que fuera un poco floral… Pero no estoy segura ¿quizás fuera del jabón o suavizante que usaba Isabel? No lo sé… Pero siempre olía igual, como a sábanas limpias…

Ahora vivo en Exeter y los olores que primero me vienen a la mente son los de césped recién cortado, y lluvia.. ¡bloddy lluvia! He descubierto el olor a mar de la playa de Exmouth, saladito… Mezclado con algas. En las afueras de Exeter huele a limpio. A naturaleza y vida. La ciudad la verdad que está muy limpia y hay mucha vegetación. Cuando sale el sol después de llover huele a flores y es una maravilla… Esos serían para mí probablemente los olores nuevos. ¡Ahhhh!!! ¡Y el olor a repostería! Que a veces vas por la calle y se te hace la boca agua… Otra cosa no harán bien los ingleses en la cocina, pero esos pasteles.. Tartas.. ¡Uffff!! ¡cosa mala!

Soy también una apasionada de los olores del cuello de Quique y Milka, mi perrita. Me gusta literalmente enterrar mi nariz en sus cuellos y esnifar.. Jajaja me da la sensación de que me quedo con su esencia… Y los dos aunque muy distintos (¡gracias a Dios! Jajaja) me inundan de una sensación de paz, amor y probablemente diría también seguridad. Nunca me había parado a pensar en esto de los olores así, la verdad… Y me esta resultando gracioso darme cuenta de que los olores que más valoro son los de las personas. ¡Qué locura esta mía con los olores!

Quique

quique

De Madrid recuerdo con mucho cariño el olor a «riego». Vivía en una casa con un jardín muy grande y recuerdo el olor que se creaba cuando el agua de los aspersores caía sobre el césped en las noches de verano. Exeter me huele a agua.

 

Fotos cedidas por Aynoa y Quique. Foto de portada de Stocksnap

Os recomiendo que le echéis un ojo al FB y Blog de Aynoa: Vida Salud y Luz, un rincón donde se comparten ideas de vida saludable para brillar con luz propia

 

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