Hace un año sentí la llamada de la selva. No había vuelta atrás. Quería entender qué significa ser perfumista. No porque sea una apasionada de los perfumes. De hecho, rara vez los uso. La mayoría de ellos me parecen invasivos. Me cuesta muchísimo identificarme con alguna de las opciones que el mercado pone a tiro de pituitaria del común de los mortales. A esto añado mi vértigo a oler igual que zutano o mengano. Considero que el aroma es parte de nuestra esencia, un rasgo que dice mucho sobre uno mismo. Elegir perfume es para mí como un embrollo metafísico. Algo así como intentar buscar el equilibrio entre lo que soy, lo que creo que soy y lo que deseo proyectar hacia fuera (I know, reconozco que puede sonar esnob). La razón principal por la que quería acercarme al mundo de la perfumería no es otro que mi convencimiento de que el olor es una herramienta de comunicación muy potente a la que no solemos prestar mucha atención. Sentía que las notas y acordes que he ido descubriendo de forma autodidacta estaban como flotando en el aire. Carecía de una base sólida que me permitiera aglutinar todos esos conocimientos y así poder jugar con mi creatividad olfativa. Estaba claro que necesitaba profundizar en el mundo de los aromas y el olfato. Pero ¿por dónde empezar?

botes con aromas y esencias para perfumería GIP

La opción perfecta era acercarme a este mundo a través de un curso corto pero intenso. Dicho y hecho. Me puse a investigar qué opciones tenía. Igual que todos los caminos llevan a Roma, mis búsquedas en Google me remitían una y otra vez a Grasse, el Silicon Valley de la perfumería mundial.

pipetas perfumería

Tuve la suerte de ser admitida en el Instituto de perfumería de Grasse Grasse Institute of Perfumery (GIP)”, donde además de un master anual limitado a 12 alumnos, ofrecen cursos de verano eminentemente prácticos en diversas materias relacionadas con las esencias, aromas y la cosmética. Además de tener acceso a un laboratorio con más de 800 materias primas (naturales y sintéticas), la escuela cuenta con formadores punteros: perfumistas con amplia experiencia en prestigiosas companies como Givaudan, IFF, Robertet...

laboratory GIP Grasse

Todas estas razones fueron más que suficientes para solicitar plaza en el curso de dos semanas (de 9 a 17 de lunes a viernes) que se celebraba la segunda quincena de Julio. Hice las maletas y aterricé en el aeropuerto de Niza dispuesta a vivir una experiencia que hoy sé jamás olvidaré. De la mano de mi profesora Lawrence Flauvel, perfumista con más de veinte años de experiecia formada en la escuela de Givaudan, y junto a mis once compañeros de diversas nacionalidades he profundizado en:

  • Oler y describir aromas adquiriendo conceptos olfativos y vocabulario técnico. Ésta es la mejor manera de acercarse tanto a las materias primas naturales como a las sintéticas (para mí las grandes desconocidas aunque estén en todas partes). Estoy planificando un post donde os contaré en detalle cómo oler y describir olores. Os aseguro que el tema da para mucho.

oliendo perfumes

  • Realizar “catas a ciegas” y distinguir entre las sutilezas y las especificidades de materias primas que huelen de manera similar. Pueden parecer iguales pero no lo son: Lavanda y Lavandín. Vainilla y Vainillín. Limón y Lima
  • La genealogía de los perfumes: cítricos, aromáticos, amaderados, balsámicos, frutales, especiados…
  • Entender cómo se comportan las materias primas en composicón mediante el diseño de acordes simples y la elaboración de cuatro creaciones personales: agua de colonia, Fougère (helechos),Chipre y Unisex (este punto merece también un post monográfico).

acordes perfumería

  • Evaluación olfativa de prestigiosos y conocidos perfumes.
  • Visita a un campo donde se cultivan flores que posteriormente se transformarán en aceites esenciales o absolutos para ser usados en la composición de perfumes. En nuestro caso visitamos un jardín de lavanda (las flores que se cultivan en Grasse serán también tema para otro post que ya tengo en el horno).
  • Visita a una fábrica/laboratorio para ver in situ cómo trabaja la industria: unidad de almacenaje, creación, evaluación, marketing, etc.
  • ¡Ah! Y hasta la revista de Iberia nos hizo una entrevista en clase que podéis leer aquí.

Gracias a esta experiencia he aprendido que:

  • El mundo de la perfumería es un mundo complejo, casi hasta el punto de parecerme inabarcable. Es necesario formarse. Aprender mucho y con los mejores. Se dice que para ser perfumista son necesarios 10 años de experiencia y formación. ¡Ahí no es nada!

laboratorio perfumeria GIP Grasse

  • Se aprende mejor rodeado de gente que comparte tu pasión. Intercambiar experiencias, opiniones y conocimientos es la mejor manera de nutrirse. He podido tejer una red de contactos muy interesantes y he entendido que esta pasión por los olores es como un caleidoscopio: lleno de miles de puntos de vista que cuando se unen establecen infinitas posibilidades.
  • Nuestro bagaje cultural condiciona nuestra capacidad olfativa. El universo olfativo que arrastramos con nostros es capaz de engañar a nuestro propio cerebro hacienda prevalecer los olores familiares sobre otros que también se encuentran en la composición y que a penas alcanzamos a distinguir.
  • En definitiva, he aprendido a oler.

Nota: podría seguir escribiendo hasta el infinito sobre esta experiencia. Pero creo que es más sensato dosificar el contenido para así ir creando posts temáticos y no correr el riesgo de intentar “contar todo para al final no decir nada”.

Todas las fotos son de Me Mi Mo Lab

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