El otoño es buena época para empezar a coger fondo en uno de los deportes invernales más practicados: “el sofá y manta”.

Cuando los días se acortan y el frío aprieta empiezo a sustituir el tiempo dedicado a las cañas con amigos por un ratito diario para hacer lo que me hace sentir bien entre las cuatro paredes de nuestro hogar. Cuidar pequeñas cosas como la iluminación, la buena música de fondo o el aroma que respiro al llegar a casa, me ayuda a desconectar de las obligaciones diarias y activar ese estado llamado “hygge”.

En días lluviosos para sacar a flote mi lado más casero (algo que me cuesta porque soy más bien perra callejera) una chimenea sería ideal, pero como no la tengo, hecho mano de las velas que hago yo misma con cera de soja y aceites esenciales. También compro flores frescas cada quince días y ambiento mi casa con “Papier d’Arménie” o Papel de Armenia, uno de los ambientadores de hogar natural en forma de librito ante el que he caído rendida. Además me parece que tiene un aroma que acompaña muy bien al otoño y al invierno.

Este pequeño invento que refleja a la perfección cómo en términos aromáticos lo sencillo es sinónimo de disfrute, merece un post. Así que aquí lo tenéis:

¿Cómo llegó a mi vida?

Lo conocí porque me lo regaló mi compañero Niklaus una tarde de verano a la salida de nuestra clase de perfumería en Grasse. Entró en una farmacia del centro de la ciudad y cuando salió me dio un librito con hojas marrones que desprendía un aroma muy sutil. “¿Qué es?“ Le pregunté. “Una cosa muy francesa. Creo que se usa como ambientador de hogar”, me respondió. Y desde entonces, lo uso en casa y se lo regalo a mis amigos en cuanto tengo ocasión.

Quemador de papier d'armenie de Manuel Jouvin

Papier d’Arménie, ¿Qué es?

El Papel de Armenia es un ambientador natural y ecológico con efectos desinfectantes y desodorizantes para el hogar. Simplificando, se podría definir como papel secante con una capa de bálsamo de benjuí que le confiere una frangancia única. A mí particularmente me seduce por tres razones:

  • Porque me resulta más sutil, fina y elegante que el incienso. Además, si lo prefieres, no hace falta quemarlo.
  • Porque me encanta el aspecto vintage y el concepto de librito que no ocupa nada y te puedes llevar a cualquier parte, como la música.
  • Porque es ecológico y está hecho a base de componentes de origen natural como papel certificado que acredita que la madera con el que está hecho proviene de bosques gestionados según los criterios del Consejo de Administración Forestal. No utiliza propelentes que afectan a la capa de ozono (aerosoles o sprais) y no daña la salud ni el medio ambiente. El color caoba del Papel de Armenia se debe al baño de tintura de benjuí al que se someten las hojas. No contiene ningún colorante.

Papel de Armenia Manuel Jouvin

¿Cómo se usa?

Una vez más, en la sencillez está la virtud. Tenemos dos opciones:

  • Arrancamos con la mano una tira del librito. Lo doblamos en forma de acordeón.La colocamos sobre su borde largo en un platito resistente al calor.La encendemos con un mechero o una cerilla y soplamos suavemente para evitar que prenda. Debe consumirse lentamente. Es suficiente con quemar un par de tiras dos o tres veces por semana. Eso no quita que tengamos que ventilar con regularidad la casa.
  • Como he mencionado antes, también se puede usar sin quemar. Para ello, se recortan hojitas enteras y se colocan en los armarios, cómodas, libros, etc.

tira de papel de armenia en quemador

¿Cómo se produce?

Producir un librito de Papier d’Arménie require seis meses de trabajo. El proceso de fabricación sigue siendo eminentemente artesanal. Sólo interviene la maquinaria en el momento de perforar el papel y en el ensamblaje de los librillos. El proceso comienza sometiendo al papel secante a un baño salino que hace que la combustión del producto sea lenta y no produzca llama. Paralelamente, el styrax recibido en el taller (la mejor resina de benjuí) se diluye en alcohol durante 2 meses. A continuación, se mezcla con los extractos aromáticos que han macerado en otra tina. La mezcla obtenida impregna el papel, una operación totalmente manual, realizada hoja por hoja. Una vez terminados el remojo, el secado y las demás operaciones, las hojas se colocan bajo una prensa durante 1 mes. Al cabo de 6 meses, estas hojas podrán perforarse, recortarse, montarse y agruparse en libritos.

papel de armenia quemándose

Pasado y presente: 

La historia de Papier d’Arménie comenzó en el siglo XIX. Durante un viaje a Armenia, el químico Auguste Ponsot observó que los habitantes perfumaban y desinfectaban sus casas quemando benjuí (resina obtenida del arbol styrax). Seducido por esta práctica tradicional y ecológica, decidió importar este producto a Francia. Su socio, el farmacéutico Henri Rivier, descubrió entonces que, disolviendo el benjuí en alcohol a 90°, se obtenía un olor persistente y duradero. Sólo faltaba encontrar un soporte. Se optó por un remedio bien sencillo, utilizar papel secante que absorbe la mezcla al tiempo que conserva el olor original del benjuí y se consume lentamente sin formar llama. En invento empezó a tomar renombre tras particpar en la Exposición Universal de 1889, cuando convencidos de la eficacia y de las propiedades antisépticas del papel, ambos inventores colocaron sendos trozos de carne bajo dos campanas, quemando Papier d’Arménie en una de ellas. Al cabo de una semana, la carne que había «respirado» los efluvios del papel aún era consumible, mientras que la otra se había estropeado. Desde entonces su uso se ha extendido a todo el mundo. Se producen 3 millones de libritos al año. En España tiene presencia desde hace muchísimos años pero ha ganado visibilidad sobre todo en los últimos 6 años, entrando en el “top 5” de sus marcados.

Así que si encontrar tiempo para cuidarse y relajarse al margen de las obligaciones con “pequeñas cositas” fuera un “medicamento” prescrito, yo ya he empezado mi terapia con unas velas, unas flores, un buen libro y perfumando mi casa con Papier d’Armenie. Y ahora os toca a vosotros, ¿cuál es vuestro “pequeño placer diario”?

NOTA: Las fotos son del diseñador de producto Manuel Jouvin, quien ha creado un quemador específico de Papier de Armenie que aúna tradición con diseño contemporáneo.

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