Ahora que llega el invierno ¿qué tal un post que nos caliente las manos y nos estimule la nariz?:

Siempre digo que Me Mi Mo Lab es una iniciativa para crear, experimentar y compartir alrededor de dos conceptos: la piel y el olor. Por lógica matemática, si sumamos estos dos conceptos, el total me da el siguiente resultado:

Guantes Perfumados

En desuso hoy en día, los guantes perfumados fueron objeto de deseo y símbolo de distinción desde la Edad Media. Como cuentan en el blog La Casa Mundo, pieles suaves, delgadas y delicadas se maceraban en perfume para enmascarar el olor a piel y servir de parapeto a los aromas hediondos que reinaban por aquél entonces: la gente olía mal, el mundo apestaba y sólo el penetrante perfume de aquellos guantes era capaz de ofrecer de vez en cuando una tregua al lastimado olfato.”

Se dice que fue Catalina de Medicci quien popularizó su uso en la corte Francesa. Patrick Süskind describe con minucioso detalle en su libro “El Perfume” cómo trabajaba este tándem de encurtidores y maestros perfumistas en París: oficios destinados a deleitar los deseos de caballeros, nobles y damas de toda Europa con guantes hechos a medida y fragancias personalizadas que servían incluso como arma glamurosa para perpetrar oscuros crímenes. Al parecer, Catalina de Medicci seguía empleando sus habilidades de envenenadora para deshacerse de sus rivales. Juana de Navarra -la madre de Enrique y, por tanto, su consuegra-, murió misteriosamente tras recibir unos hermosos guantes perfumados como regalo de Catalina, fabricados por un prestigioso artesano italiano.

La primera casa que empezó a aromatizar guantes de manera industrializada fue Galimard, casa fundada por Jean de Galimard en 1747 en Grasse, todavía activa.

Hoy en día resulta complicado encontrar este tipo de complemento tan “un dos en uno”. Después de bucear largo rato en internet, he encontrado esta joya resultado de la colaboración de la casa de guantes francesa Maison Agnelle con Guerlain.

le-gant-la-petite-robe-noire Guerlain

Son unos guantes perfumados inspirados en la fragancia floral-afrutada “La Petite Robe Noire”. El proceso de fabricación, llevado a cabo por Thierry Wasser, perfumista de Guerlain, es absolutamente confidencial. Como buena joya, su precio de 290 euros puede resultar algo elevado. Eso sí, a regalo original no te ganará nadie estas navidades.

Si tenemos que ajustar el presupuesto, siempre se puede optar por un regalo de complementos clásicos: perfume y guantes.

Oler a Piel:

Paradojas de la vida, si en la Edad Media se empezaron a utilizar aromas florales y almizcladas para camuflar el olor a piel de los guantes, en pleno siglo XXI podemos encontrar infinidad de perfumes inspirados en notas “cuero”. Incluso, la Sociedad Francesa de Perfumistas incluye la familia “cuero” como una de las siete familias de la genealogía de los perfumes. Se trata de perfumes que responden a una idea de la perfumería ligeramente diferente de lo que se entiende habitualmente, con notas secas, a veces muy secas, que tartan de reproducir el olor característico del cuero con toques de humo, madera quemada, abedul, tabaco y notas de cabeza con inflexiones florales. Dentro de la perfumería nicho natural, he elegido como muestra el trabajo realizado por JoAnne Basset: una colección de 5 perfumes inspirados en el cuero:

Leather Collection

  • Cuero árabe: oud, incienso, cedro, palo santo y absoluto de grosella.
  • Cuero francés: cuero y maderas suaves, bálsamo de copaiba, benjuí, lavanda francesa, incienso y cedro.
  • Cuero ruso: un cuero ahumado con abedul profundo, tabaco búlgaro, cardamomo, salvia y hierba de San Juan.
  • Cuero español: ámbar, piel y almizcle, cistus español, salvia, lavanda, pachuli profundo, semillas de ambrette y sándalo.
  • Cuero Italiano: un cuero estival con toques de jazmín y naranjo, cistus, naranja salvaje, tabaco y un pachuli ligero.

Esta perfumista norteamericana trabaja exclusivamente creando fragancias naturales de base orgánica con aceite de jojoba o alcohol orgánico. En su web se puede adquirir un pack de muestras de las cinco fragancias mencionadas por 30 dólares (1 ml cada una).

Vistiendo manos

Como completa neófita en el tema, he pedido ayuda a Paula Alonso, una empresa familiar especializada en la venta de marroquinería de alta calidad producida en España. Me cuentan que los guantes que tienen más éxito en España son de piel ovino. Es una piel fina que se adapta mejor a la mano y a la confección. Para que un guante nos quede como un guante (valga la redundancia), es importante que se ajuste perfectamente a la mano. La piel cede con el tiempo, por tanto, es mejor que queden algo justos al principio. Si como yo, no eres de los que tiene un tamaño de mano estándar: demasiado finas, demasiado grandes, estrechas, anchas… en Paula Alonso ofrecen la posibilidad de confeccionarlos a medida. Lo único que tienes que hacer, es ponerte en contacto con ellos aquí.

Para frioleros y frioleras me cuentan que la mejor opción es elegirlos forrados. Para los menos frioleros, el forro de conejo puede ser una buena opción. Para los frioleros extremos, su recomendación es apostar por los forros de lana. Sin embargo, quizás como reacción lógica al mundo digital en el que vivimos, los mitones, guantes que dejan los dedos al aire, están muy de moda últimamente.

mitones-paula-alonso

Guantes de piel que huelen a perfumes y perfumes que huelen a cuero…¡paradojas de la vida!

Las fotos han sido extraídas de las páginas web de las marcas mencionadas. 

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