Inauguramos el primer sábado de febrero en Barcelona trabajando el olfato y compartiendo olores.  Fue un gusto poder impartir un taller sobre Iniciación a la perfumería y desarrollo de la memoria olfativa en Atelier Bio. Es un gusto cruzarse en el camino con personas que tienen tantas inquietudes como Carla, Rocío, Xavi, Esther, María José y Daniel. Juntos descubrimos que con muy poquito se consigue mucho a la hora de diseñar una fragancia. A algunos el vetiver les pilló por sorpresa, otros quisieron eliminar el petitgrain de la paleta olfativa. Intentamos diseñar aromas que olían a madera húmeda como esa que encontramos en una antigua bodega llena de barricas de vino, a bosque profundo y verde, a maderas sobre cítricos y cítricos sobre ylang-ylang. La tan encumbrada rosa suscitó reacciones contradictorias, y entre el amor-odio de las notas aprendimos que a oler se aprende oliendo.
Como a veces vale más una imagen que mil palabras, os dejo aquí la galería de imágenes:

La autoría de las fotos es de Memimolab.com

 

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