Viajar

Si eres de los que a menudo viaja en avión y te gusta perfumarte, un perfume sólido es tu solución. Al tener forma sólida y no líquida, no estarás obligado a facturarlo y podrás llevarlo siempre contigo.

Sin alcohol

El disolvente presente en la mayoría de los perfumes líquidos es alcohol etílico. Un perfume sólido suele estar formulado con una base de aceites y ceras, que no contiene alcohol ni otros irritantes, y sirve a su vez para hidratar nuestra piel.

Pequeño

Debido a su pequeño tamaño, puedes llevarlo siempre en el bolso o incluso en el bolsillo. Los pequeños recipientes o los tubos tipo protector labial en los que se envasan, son perfectos para trasportarlos con total comodidad.

No se derraman

Si se te cae al suelo, no te preocupes. Aunque se rompa el recipiente el perfume no se derramará perfumando toda la casa durante semanas enteras.

Ser considerado con los demás

¿No te parece desagradable de repente sentir una ráfaga de perfume ajeno que se apodera enteramente del espacio compartido? Los sprays y aerosoles dispersan el perfume por doquier. Usar perfume sólido hace que la experiencia de perfumarse sea íntima y sutil. Es un momento para ti mismo. Un olor que empieza y termina en tu piel.

Más duraderos

Utilizar aceites como diluyentes hace que las moléculas olfativas tarden más en evaporarse de nuestra piel por lo que el perfume resulta más duradero.

Si te apetece aprender a elaborar tu propio perfume sólido, nuestro próximo taller tendrá lugar el 25 de mayo en Barcelona. En la web de Atelier Bio podrás encontrar toda la información y detalles.

Las fotografías han sido extraídas de internet y no están sujetas a copyright (libre uso). 

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