Ya en desuso, el enflorado es una técnica tradicional que se aplica para extraer el aroma de las flores. Un método reservado a los nostálgicos, una rara avis que se circunscribe casi exclusivamente al círculo de la perfumería natural artesanal.

Sin embargo, es una técnica relativamente sencilla de aplicar si queremos hacer nuestra propia pomada perfumada “home-made”.

Como su propio nombre indica, el objetivo de esta técnica es extraer el aroma de las flores que continúan produciendo perfume después de haber sido cortadas. En 7 pasos, te explico cómo puedes realizar tu propio enflorado:

  1. Recolectar a mano y por la mañana a primera hora (cuando todavía el calor no aprieta) las flores que queremos utilizar.
  2. Colocar las flores recién cortadas en una bandeja de pirex cubierta con grasa inodora (aceite de coco por ejemplo).
  3. Introducir la bandeja en el frigorífico.
  4. Tras 24 horas, reemplazar las flores por unas nuevas. Repetir este proceso regularmente hasta que la grasa se satura con la fragancia de las flores (aproximadamente durante dos semanas). Esta grasa perfumada resultante del proceso se llama pomada. En este punto podemos decidir si queremos continuar con el proceso o si preferimos usar directamente la pomada en nuestros perfumes sólidos o nuestras recetas de cosmética casera. Si decidimos seguir con el proceso, estos son los pasos restantes:
  5. Introducir la pomada en un tarro de cristal desinfectado donde le añadiremos alcohol etílico para separar la grasa sólida del aceite perfumado volátil.
  6. Hay que agitar la mezcla de aceite y alcohol diariamente durante otras 2 semanas. El alcohol quedará en la parte de arriba y la grasa en la parte de abajo del bote.
  7. Introduce la parte alcohólica en otro bote de cristal oscuro con tapa. Estará listo para utilizar en las fórmulas de nuestros perfumes.

Uno de los perfumistas que sigue trabajando con técnicas de enflorado tradicional es Alberto Fernández, ganador del I Concurso Internacional de Perfumería “Mouillette d’Argent” celebrado recientemente en Teiá.

Su marca A Fleur de Piel deja patente ese amor por la perfumería atersana e independiente. En muchos casos, los aceites esenciales, mantecas y absolutos que utiliza en sus creaciones han sido extraídos directamente por él mediante técnicas de destilación y enflorado. Es el caso del perfume sólido que os presento: “Pink Jazmin”.

Un perfume sólido que destaca por su simplicidad y profundidad. Elaborado a base de un extracto de enflorado de jazmín rosa (también conocido como jazmín chino o de invierno) que florece a fines del invierno / principios de la primavera. Tiene un rico aroma afrutado floral. Una especie de jazmín verde que me cautiva por la ausencia de artificios y la fidelidad a la fragancia de la flor en la que se ha inspirado este perfume.

Si queries seguir el maravilloso proyecto de Alberto, os invito a que echéis un ojo a su Instragram @afleurdepiel.perfum. 

Nota: no me he resistido a hacer una intervención entre fotografía y olfato para casar la estética visual con la no visual. Lo que se ve, y lo que se huele. Las fotografías son de Raúl Urbina. Podéis conocer su trabajo en su web: www.raulurbina.com

 

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