¿Sabéis que el absoluto de cera de abeja es una de las notas más usadas en perfumería?

Es una de las pocas notas de origen animal que no provoca daño alguno al animal del que se deriva. Para su uso en perfumería la cera se extrae de colmenas que se han utilizado durante más de 5 años, por lo que el material conserva los aromas de la miel, el propóleo y el olor de las propias abejas. Su fragancia es deliciosa y dulce. En perfumería es un ingrediente muy utilizado para reconstituir notas florales como el jazmín, la rosa o el clavel o para componer perfumes inspirados en el tabaco y el cuero. Se extrae de la cera del panal de abejas y su rico aroma cálido tiene finas notas de miel y polen con una nota de cuerpo verde suave como a heno con un aspecto ceroso. Es un excelente fijador. Desde un punto de vista químico, todas las ceras de abejas son prácticamente idénticas, pero el aroma de cada absoluto de cera de abejas tiene sus características particulares que se ven afectadas por factores como: el lugar donde se cosechó, el tipo de flores donde las abejas recogieron el néctar, etc. Los países donde se concentra la mayor producción son: España, Francia y Marruecos.

Para saber un poco más sobre este material, hemos hablado con Jan Dröge, consultor de profesión y apicultor en sus tiempos libres, quien con gran generosidad, comparte con nosotros el siguiente conocimiento:

“Desde la antigüedad, los humanos han criado abejas y cuando pensamos ellas, nos viene inmediatamente a la mente la miel que es para todos dulzura dorada. En la antigüedad , muchos productos provenientes de las abejas eran igual de importantes que la miel: el propóleo y el polen con fines medicinales y, por supuesto, la cera. La cera tiene muchos usos. Se puede usar para tratar el cuero y otros materiales y  mantenerlos flexibles e impermeables. También se usa para confeccionar velas y, por supuesto, para formular cosméticos y perfumes. La cera es una sustancia grasa, pero de sabor neutro que es ideal como medio para otras sustancias. Todavía hoy en día se usa en cosmética y perfumería.

¿Cómo me aseguro de elegir la cera adecuada?

Para poder realizar una elección, es bueno observar cómo funciona la apicultura moderna. Desde el siglo XVIII las colmenas se dividen entre la cámara de cría y la cámara de miel. Esto significa que la reina pone huevos en la parte inferior de la colmena, mientras que las abejas obreras almacenan la miel en las cámaras de miel que hay encima. La gran revolución fue la invención de “la rejilla de abejas” que permite que las abejas obreras pasen libremente entre los dos compartimentos, pero que la reina no puede atravesar. De esta forma, la miel se puede cosechar sin larvas ni huevos que floten en la miel. Para nosotros esto resulta normal, pero en su momento supuso una gran revolución. Y si pensamos en el mundo de la cosmética y la perfumería este hecho resultó también crucial.

Para entenderlo, volvamos a la cera. ¿Qué es y cómo la usan las abejas?

La cera la producen las abejas, principalmente las obreras jóvenes. Con ella construyen las sorprendentes celdas con forma de hexágonos perfectos. En la cámara de miel, las abejas almacenan la miel. En la cámara de cría, la reina pone huevos en ellas y el resto de abejas almacenan polen. En principio se trata de la misma cera, pero su pureza variará debido a los siguientes factores:

  • La cera de cría generalmente es utilizada por los apicultores durante varios años lo que hace que las diversas impurezas se vayan acumulando en la cera. De hecho, de la misma manera que la cera es un excelente portador para cualquier sustancia que el alquimista del cosmético desee conservar, también es un portador de pesticidas, microplásticos, metales pesados ​​y otros contaminantes que las abejas inevitablemente traen a la colmena con el agua, polen y néctar que cosechan.
  •  En general, la cera más pura está en los marcos de miel, ya que solo permanece expuesta durante unos meses al año, en lugar de todo el año, como es el caso de los marcos de cría. Además, aquí solo se almacena néctar, sin cría, sin agua, sin polen. Esto limita la exposición.
  • El “nec plus ultra” para cera pura es el que usan las abejas para cubrir la miel. De hecho, para preservar la miel una vez que está madura, las abejas la cubren con una fina capa de cera. Cuando se cosecha, esta cera tiene solo unos pocos días y no ha sido expuesta a contaminantes. Para fines medicinales debe usarse esta cera de cobertura.

Por tanto, si está usando la cera para muebles o velas, continua usando cera de marco normal, para que la cera más rara y más pura se pueda conservar para fines especiales.

Fotografía cedida por Jan Dröge

 

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